El pisto riojano incorpora huevo batido directamente sobre las verduras cocidas, creando una textura cremosa sin fritura.
Por qué importa
- Puedes aprovechar las verduras de temporada en un plato completo que se cocina en una sola sartén y sirve como almuerzo o cena nutritiva.
- La técnica del huevo batido integrado elimina pasos de fritura y reduce el uso de aceite, haciendo la preparación más rápida y ligera.
- Es una forma práctica de introducir más vegetales en la dieta diaria con un resultado sabroso que funciona tanto caliente como tibio.
Contexto
El pisto riojano tradicional se diferencia del pisto manchego en la incorporación del huevo: en lugar de freírlo aparte, se bate y se mezcla con las verduras ya cocidas, formando una especie de revuelto cremoso. Ingredientes (4 porciones): 2 pimientos rojos, 2 calabacines medianos, 1 cebolla grande, 2 tomates maduros, 4 huevos, 4 cucharadas de aceite de oliva, sal al gusto. Preparación: Corta la cebolla en cubos pequeños y sofríe en aceite de oliva a fuego medio hasta que esté transparente (5 minutos). Añade los pimientos cortados en tiras y cocina 10 minutos más. Incorpora el calabacín en rodajas y cocina otros 10 minutos. Agrega el tomate pelado y troceado, sazona con sal y cocina a fuego lento hasta que las verduras estén tiernas y el líquido se haya reducido (15-20 minutos). Bate los huevos en un bol, viértelos sobre las verduras calientes y mezcla rápidamente sin parar hasta que cuajen de forma cremosa (2-3 minutos). Retira del fuego inmediatamente. Tiempo total: aproximadamente 50 minutos. Nota: Si no encuentras calabacín, puedes usar güicoy (ayote) tierno cortado en cubos.
Lo que sigue
Sirve el pisto tibio acompañado de pan tostado o como guarnición de carnes a la plancha.
Fuentes
Con información de abc.es