Postres
Obanyaki: pastelitos japoneses rellenos de anko paso a paso

🧺 Ingredientes
Las cantidades se recalculan solas. La receta está escrita para 4.
- 2 huevos L
- 25 g de azúcar blanco
- 40 g de miel
- 300 ml de leche entera
- 240 g de harina de trigo de todo uso
- 8 g de levadura química o impulsor
- 400 g de anko tsubuan, pasta dulce de judías azuki con trocitos
- 10 ml de aceite vegetal suave
👩🍳 Paso a paso
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Ponemos los huevos y el azúcar en un bol amplio. Batimos con unas varillas hasta que queden bien integrados, sin necesidad de montar la mezcla ni buscar mucho volumen.
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Añadimos la miel y la leche y volvemos a batir hasta conseguir una mezcla uniforme. Tamizamos aparte la harina junto con la levadura química y las incorporamos poco a poco al bol.
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Mezclamos solo hasta que no queden bolsas de harina. La masa debe quedar fluida y homogénea, algo más ligera que una masa de tortitas gruesa. La dejamos reposar 15 minutos a temperatura ambiente para que la harina termine de hidratarse.
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Mientras reposa la masa, dividimos el anko en 8 porciones de unos 50 g. Con las manos ligeramente humedecidas formamos discos compactos y algo más pequeños que las cavidades del molde. No hace falta que sean idénticos: basta con que mantengan una forma que podamos colocar en el centro sin tocar las paredes.
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Calentamos el molde para obanyaki despacio y a fuego bajo. La referencia es unos 175 ºC. Engrasamos cada cavidad con un poco de aceite y retiramos prácticamente todo el exceso con papel de cocina. Debe quedar una película muy fina; si dejamos demasiado aceite, el exterior se fríe por zonas y el dorado queda irregular.
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Pasamos la masa a una jarra con pico para verterla con más control. Si utilizamos un molde de cuatro huecos, llenamos dos cavidades aproximadamente hasta la mitad y dejamos las otras dos libres. Cocinamos 2 minutos a fuego bajo, hasta que el borde empiece a verse mate mientras el centro todavía está tierno.
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Colocamos una porción de anko en el centro de cada una de esas dos bases y dejamos cocinar 1 minuto más. El relleno debe quedar centrado y rodeado por masa; no lo aplastamos contra el fondo ni contra las paredes.
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Vertemos masa en las otras dos cavidades hasta aproximadamente un tercio de su altura y cocinamos 2 minutos. Estas medias piezas serán las tapas. Su superficie debe seguir húmeda y ligeramente pegajosa: si la dejamos cuajar por completo antes de unirla, será mucho más difícil conseguir un cierre limpio.
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Despegamos una base rellena con una espátula fina o una brocheta metálica, la levantamos y la colocamos con el anko hacia abajo sobre una de las tapas. Repetimos con la segunda. No buscamos aplastar las piezas, sino hacer coincidir los bordes mientras la masa de la tapa aún conserva humedad.
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Presionamos suavemente alrededor del perímetro y cocinamos los obanyaki ya cerrados 2 minutos más a fuego bajo. Si el molde calienta de manera desigual, podemos girarlos o cambiarlos de cavidad. Deben quedar dorados por las dos caras, con el borde cocido y sin masa cruda.
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Retiramos los dos primeros obanyaki a una rejilla y repetimos el mismo proceso con el resto de la masa y del anko hasta completar las ocho unidades. La rejilla permite que salga el vapor y ayuda a conservar mejor el exterior ligeramente firme. Los dejamos templar unos minutos antes de comerlos porque el relleno mantiene bastante calor.
El obanyaki es un pastelito japonés que se rellena mientras la masa se cocina, creando dos mitades doradas selladas en molde.
Por qué importa
- Puedes hacer estos dulces japoneses en casa con ingredientes accesibles y una técnica sencilla de cocción en molde.
- Es una alternativa original a postres tradicionales, ideal para compartir o probar sabores nuevos de la repostería asiática.
Contexto
El obanyaki, también llamado imagawayaki, es un dulce callejero japonés de masa esponjosa rellena típicamente con anko (pasta dulce de frijol rojo). La técnica consiste en verter masa en un molde circular precalentado, agregar el relleno al centro cuando la base empieza a cuajar, cubrir con más masa y cerrar el molde hasta que ambas mitades se sellen y doren. El resultado son pastelitos redondos con borde crujiente y centro suave. Aunque la receta tradicional usa anko, puedes rellenarlos con crema pastelera, chocolate o cajeta. Se cocinan en moldes especiales tipo takoyaki o en sartenes antiadherentes pequeñas. Tiempo estimado: 20-25 minutos. Rinde aproximadamente 6-8 piezas según tamaño del molde.
Lo que sigue
Busca pasta de frijol rojo en tiendas asiáticas o prepárala casera con frijoles.
Tazas → gramos
Equivalencias de cocina, redondeadas. Para repostería fina, pesá.
El vino sin complicarte
Espumoso dulce, bien frío
Con un postre, el vino tiene que ser al menos tan dulce como el plato. Si es más seco, al lado del azúcar sale agrio y parece un vino malo sin serlo. Servilo a 6 grados.
Sin alcohol: un café negro sin azúcar también funciona, porque hace el trabajo contrario y corta el dulce en vez de seguirlo.
Recomendación editorial, sin marcas ni puntuaciones. Consumo responsable. Prohibida la venta de alcohol a menores de edad.
Basada en ABC · Recetas de Rechupete, con receta y texto propios.

